He soñado toda la noche con usted. Con verlo destruido por mis inertes manos.
Donde lo azul de tus labios es mi deseo. Donde las venas coaguladas son mi excitación.
Me enloquece verte muerto. Me enloquece arruinarte la existencia.
Me enloquece amarte enloquecidamente.
Sos el muñeco al que no le interesa el dolor ajeno. No te culpo, teoricamente, es la forma en que deberia ser, pero, ¿Por qué gustas tanto de dolerme a mi?
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